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sábado, 20 de septiembre de 2014


A veces se ilumina lo que es sombra, otras veces
lo que es noche perpetua para mi pensamiento,
y sé cómo coinciden las aves y los peces,
los hombres y los árboles, la eternidad y el viento.

Pero también a veces la noche se ilumina
con el relámpago triste hasta lo más lejano;
y no comprendo entonces el rencor de la espina,
ni los pozos sin agua, ni los surcos en vano.

Y así es mejor ser ciegos, vagar en las tormentas
y olvidar las preguntas que nadie nos responde;
y seguir en las sombras, peregrinando a tientas
sin saber hasta cuándo, ni por qué, ni hasta dónde.



Jose Angel Buesa



 DESAFÍO AL OTOÑO

Soñar es ver la vida de otro modo,
y es olvidar un poco lo que es.
Un sueño es casi nada y más que todo;
más que todo al soñarlo... Casi nada después.

Jose Angel Buesa


Palabras calladas entre luces y sombras ,
 deslizándose en la niebla, 
ojos ausentes atrapando el dorado otoño,
versos que esperan la rima perfecta,
dulces recuerdos de mi memoria.

Isabela



jueves, 20 de marzo de 2014


Musa es aquello que sirve de inspiración a un artista,  proviene de la mitología griega, donde las musas eran deidades que habitaban en el Parnaso o en el Helicón y protegían las artes y las ciencias.

Hijas de Zeus y Mnemósine, nacidas al pie del monte Olimpo, en Pieria. El número de musas tampoco es preciso, aunque existen nueve musas canónicas: Calíope, Clío, Erato, Euterpe, Melpómene, Polimnia, Talía, Terpsicore y Urania.

No obstante, a todas ellas habría que añadir una figura más. Nos estamos refiriendo a Safo de Lesbos, que fue considerada por el filósofo griego Platón como la décima musa. Safo podemos decir que fue una poetisa que consiguió un importante papel en la literatura del momento gracias a sus poemas de contenido amoroso.

Existe también  la expresión “alumno de las musas” que se utiliza para referirse a los poetas.

Los poetas de la antigüedad creían que las musas les presentaban los sucesos que luego relatarían en sus poemas. Por eso no dudaban en invocar a las musas, ya que consideraban que su poder los inspiraría en sus trabajos literarios.

Con el tiempo, se dejó de creer en las musas como divinidades o seres con real existencia. De todas formas, la noción de musa todavía permite hacer referencia a aquellas cuestiones misteriosas de la inspiración que no pueden explicarse con precisión.

Una musa puede ser, por otra parte, una persona, un objeto o una situación que incita la creación artística. Una mujer hermosa logra constituirse en la musa de un poeta sin que esto suponga un origen divino o sobrenatural de la persona en cuestión. Se trata, simplemente, de alguien que despierta pasiones en el artista, quien decide plasmar estas emociones a través de sus creaciones. La musa, por lo tanto, promueve la creación artística.

Muchos son los artistas que a lo largo de la historia han dejado patente quienes eran sus musas. Este sería el caso del pintor Salvador Dalí que ha sido conocido, entre otras cosas, por tener como musa a su propia mujer: Gala. Aunque no sólo para él ejerció como tal esta mujer, también fue la musa de otras importantes figuras del siglo XX como André Breton o Louis Aragón.
Entre las obras más significativas que el pintor catalán Dalí realizó inspirándose en su esposa podemos destacar la escultura de “Gala asomada a la ventana” o el cuadro “Gala desnuda mirando el mar”.